La fundición es el método original y más ampliamente utilizado para formar aluminio en productos. Se han realizado avances técnicos, pero el principio sigue siendo el mismo: el aluminio fundido se vierte en un molde para duplicar el patrón deseado. Los tres métodos más importantes son la fundición a presión, el moldeado permanente de moldes y la fundición en arena.

El proceso de fundición a presión fuerza el aluminio fundido a una matriz de acero (molde) bajo presión. Esta técnica de fabricación se usa normalmente para producción de gran volumen. A través de este método de fundición se pueden producir piezas de aluminio formadas con precisión que requieren un mínimo de mecanizado y acabado.